Jugar es sinónimo de bienestar

El gato necesita desarrollar sus habilidades de caza. Como vive en un entorno doméstico, lo hará como parte del juego. Es necesario para él si no queremos generar problemas de ansiedad.

Laura Trillo Carmona - "El gato es un animal cazador en el medio natural. Cuando se trata de un gato doméstico bien alimentado, cazará como parte del juego y tenemos que permitírselo para no generar problemas de ansiedad. Es parte de su instinto y según lo desarrollado que lo tenga, puede cazar presas y llevárselas a su compañero humano. En ese momentono hay que enfadarse o preocuparse, ya que es una preciosa ofrenda.

Según estudios sobre comportamiento felino realizados por la Universidad de Tufts (EE.UU.) los juegos con el gato son importantes para proporcionarle el entorno estimulante que necesite que necesita para mantenerse sano y feliz."

 

RECOMENDACIONES DE JUEGOS

Es importante recomendar a quienes conviven con un gato que evite siempre jugar con sus manos. Además deben saber que es necesario proporcionarle juguetes variados y que incluso es posible fabricar algunos como pelotas de papel de aluminio, hojas de árboles secas, cajas de cartón con agujeros... Si ofrecemos al gato elementos nuevos lo agradecerá y pasará mucho tiempo jugando.

En tiendas especializadas podemos ofrecer juguetes como: ratones, elementos de cuerda tipo caña de pescar (ideales para interactuar con el gato), pelotas de goma, etc. Los juguetes para gato deben ser sobre todo ligeros, porque les encanta voltearlos por el aire y llevarlos en la boca de un lado a otro, darle patadas y correr tras ellos, como harían con un ratón de verdad. Entre los juguetes favoritos para los gatos se encuentran aquellos que se asemejen a una presa (pájaro, ratón o insecto), y no estéticamente, sino en tamaño y peso, e incluso que hagan ruido.

 

CORRECTO          Cuál es la razón de que los gatos adultos sigan jugando?                   

INCORRECTO           5 Razones de por qué los gatos muerden - Blog FeelCats

                                                                                                                                         

 JUEGOS QUE GENERAN PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO

Muchas personas suelen divertirse realizando juegos "bruscos" con el gato. Juegan con sus manos, provocándole y haciéndole rabiar, sobre todo si es pequeño. Es contraproducente hacerlo, ya que esto genera problemas más adelante en el animal adulto.

Cuando el gato evoluciona del mes a los dos meses de edad, pasa por una fase de aprendizaje muy importante: el autocontrol y la intensidad de la mordida. Esto lo suelen aprender mediante juegos con sus hermanos y su madre, por eso es ideal que el gatito viva con su familia hasta los dos meses y medio de edad o con otros gatos que le enseñen.

Si el gatito no pasa esa edad con su familia gatuna, y en cambio lo pasa con humanos, estos deben tener cuidado y procurar enseñárselo. En esta fase, al jugar con el gato con las manos, le estamos enseñando dos cosas: que nuestro cuerpo es presa (no olvidemos que el gato es un animal cazador), y que puede morder y arañar todo lo que quiera (ya que siendo pequeño el gatito apenas hace daño). Provocarle con las manos para que muerda es justo lo contrario a lo que se debe aprender. También es un error jugar a provocarle con los pies.

 

¿QUÉ OCURRE CUANDO EL GATO ES ADULTO?

Si los compañeros humanos le han enseñado a jugar mordiendo, no tendrá autocontrol ninguno. Suele convertirse en un gato que muerde muy fuerte, que se abalanza sobre las personas de buenas a primeras y muerden (se lo han enseñado). No tiene medida a la hora de morder ni controla durante el juego y se frustra. Aparentemente es un gato agresivo, que apenas se deja tocar porque muerde; "ataca" mientras uno camina por el pasillo de casa, o bien, cuando está sentado tranquilamente, se acerca y muerde de repente.

Todos estos comportamientos inadecuados suelen ser resultado de un gran error humano a la hora de enseñarle, o porque le ha faltado ese aprendizaje en la edad adecuada. Pero nunca es tarde.

 

MEJOR PREVENIR

- Si por cualquier motivo el gatito no puede estar con otros gatos durante el mes a los dos meses de edad, podemos enseñarle con unas pautas muy fáciles de realizar:

- Jamás jugar con él con nuestras manos ni pies.

- Provocar al gato a jugar con juguetes, sobre todo los de cuerda larga o caña de pescar, con los que no pueda acceder a nuestras manos mientras jugamos con él. Un gato pequeño necesita mucha actividad hasta que es adulto.

- Si nos muerde, no debemos mover la mano (si la presa se mueve, él muerde más fuerte) y debemos chillar demostrándole que nos está haciendo daño. Esto lo hacen sus hermanos gatitos cuando juegan entre ellos: uno muerde, el otro chilla, así el que está mordiendo para de morder y suelta a su hermano, así una y otra vez. Cuando nos suelte, debemos retirar la mano o el pie tranquilamente y desviar su atención a otro tipo de juego como los que hemos comentado antes. Este chillido solo lo debemos realizar cuando se trata de un juego, jamás si un gato está agrediendo por otro motivo.

- Hay que respetar el espacio vital del gato y no agobiarle cuando no quiere ser acariciado o cogido en brazos. Cuando demanda actividad, hay que dársela, cuando es el momento del descanso, entonces podremos acariciarle. Es importante explicar todo esto también a los niños.

 

 

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